miércoles 1 de julio de 2009

LIMPIANDO Y RESTAURANDO EL CUERO

La piel es un elemento decorativo que puede aportar un toque de distinción y calidez en el hogar, pero es también un elemento que necesita un cierto cuidado para su conservación.

Uno de los problemas que encontramos al limpiar un mueble, una silla, o incluso un libro, de piel es el riesgo de decoloración causada por el producto de limpieza. Incluso si se trata de un producto específico para limpieza de pieles puede darnos problemas. Todo depende del proceso empleado en el teñido de la piel. Antes de utilizar por primera vez un producto de limpieza conviene comprobar sus efectos en un pequeño trozo de piel que no resulte demasiado visible.

Una piel tintada con tintes de anilina no debería mostrar cambios de color, una piel pigmentada puede perder color si el producto de limpieza es demasiado agresivo.

Las pieles tintadas de anilina pueden limpiarse con algún producto decapante aplicado con un algodón. A pesar de la resistencia del tintado, si hemos tenido que eliminar una mancha rebelde puede ser posible que quede algún parche de piel en el que se note una diferencia de color. En ese caso deberemos volver a tintar la piel. El procedimiento es sencillo, deberemos adquirir un tinte algo más oscuro que el original para así disimularlo y lo aplicaremos con un algodón impregnando la piel a fondo. El secado llevará unas cuantas horas. Seguidamente podremos aplicar algún producto impermeabilizante. Las pieles pigmentadas deberán ser limpiadas con kits de limpieza y mantenimiento para piel ya que son menos agresivos que el decapante.

Los productos de limpieza tradicionales, al estilo los multiusos para el hogar, suelen contener amoníaco, y el amoníaco daña rápidamente la piel. Nunca deberemos emplear un producto de limpieza en cuya composición se encuentre el amoníaco.

Algunos sencillos trucos caseros para el buen mantenimiento de la piel de sillas o sillones pueden ser los siguientes:

-Aplicar grasa de caballo ayuda a mejorar pieles antiguas, resecas, y a punto de cuartearse. La aplicaremos con un paño permitiendo que los aceites sean absorbidos por la piel. Haremos varias aplicaciones si fuera preciso hasta que la piel recupere su flexibilidad natural. Es un truco muy conocido por montañeros pues ayuda a mantener en buen estado las tradicionales botas de montaña de piel.

-Si aplicamos de forma regular cremas hidratantes para el cutis, o cremas limpiadoras, ayudaremos a mantener en buen estado la piel de los sillones. Son productos cosméticos, cierto, pero a fin de cuenta estamos tratando con piel.

-Un sillón de cuero que se haya endurecido, acartonado, puede recuperar la flexibilidad si aplicamos con un paño una mezcla de agua caliente, jabón, un poco de aceite. Tras aplicar la mezcla frotaremos con un paño limpio hasta lograr una piel brillante.

Los libros antiguos también solían estar encuadernados en piel. La humedad y el paso del tiempo acabará dañándolos si no tomamos medidas. En primer lugar deberemos limpiar de polvo, o de cualquier suciedad adherida, la superficie de la piel. Para ello emplearemos un pincel y un trapo algo húmedo. Podemos incluso recurrir al uso de una esponja y jabón, aunque también podemos limpiar aplicando esencia de trementina con un paño.

FUENTE:

http://www.otrascosas.com/brico/categoria.asp?idcat=300


jueves 4 de junio de 2009

EL CUIDADO DEL CUERO


La limpieza del cuero es fundamental para mantener las prendas o muebles de este material en buen estado, pero si se la efectúa de forma incorrecta, todo se echará a perder. Sigue estas instrucciones para que eso no suceda
El cuero es uno de los materiales más finos y costosos que existen, así como también uno de los más delicados y complejos para lavar y mantener. Por eso, para lavar o limpiar prendas de vestir o muebles de de cuero, necesita seguir estas instrucciones especiales.
Pasos generales
En primer lugar, y antes que nada, debería leer atentamente las etiquetas que vienen incorporadas con cada prenda de vestir, para saber, antes de lavarlas, si las mismas requieren de un cuidado especial.
En este sentido, debe saber que la ropa de cuero que se describe como “lavable”, en realidad no se puede lavar de la forma convencional, sino solo mediante un enjuagado con esponja, pero sin sumergirlo en el agua. También, en el caso de las prendas nuevas o con muy poco uso, podría tratarlas con un spray impermeabilizante, como protector.
En este sentido, las manchas y suciedades deben ser quitadas de la superficie de los cueros (lavables, por supuesto) con una esponja cubierta con jabón de lavar ropa. Luego, debe removerles el jabón con una tela húmeda bien limpia, y colgar las prendas para secar.
Lo que igualmente jamás debería olvidar, es que toda ropa de cuero debe tener una limpieza profesional, es decir en una tintorería, cada tres o cuatro años, lo cual también puede incluir un teñido.
Asimismo, es importante saber que si el cuero se moja, sea en el lavado o en otro contexto, el agua debe ser removida poniendo el cuero sobre una tela limpia y secándolo con un trapito, para colgarla luego sobre un gancho en una soga, para permitir secar naturalmente.
Tampoco debe olvidarse que las prendas de cuero son pasadas por un proceso de estiramiento cuando son fabricadas, por lo que seguramente se encogerán cada vez que sean limpiadas. Por cierto que luego de volver a ser usadas, estas prendas seguramente se volverán a extender, pero de cualquier forma la mejor solución sería comprar una prenda de vestir no demasiado ajustada, y si holgada, para evitar problemas futuros.
Cuando las prendas no estén en uso, las mismas deben ser guardadas con una cobertura de algodón pero no de plástico, ya que este último material provocará que la prenda de vestir pierda ciertos componentes líquidos, los cuales la mancharán.
También será importante que, periódicamente, trate a la prenda con una solución de preservación del cuero.
Finalmente, para prevenir que la grasa de la piel del cuello manche las partes del cuero que entran en contacto con la misma, podría utilizar una bufanda.
Guantes de cuero
En el caso de los guantes de cuero, el lavado deberá efectuarse sumergiendo los mismos en una solución de agua tibia con jabón, y frotándolos suavemente con sus manos, pero sin refregar ni escurrir, para luego quitarlos y dejarlos secar de forma natural.
De todas formas, esté atento que, antes que los mismos se sequen completamente, pueda apoyarlos bien extendidos para que se restaure su forma original.
Muebles de cuero
En primer lugar, debería lee muy atentamente las instrucciones de cuidado provistas por los fabricantes, así como también mantenerlos en un lugar seguro.
También, debe quitarles el polvo y la suciedad regularmente, con una tela húmeda, y efectuarles aplicaciones periódicas (no muy seguidas) de alguna solución de preservación del cuero, para prevenir que el cuero se seque, resquebraje, y pierda su brillo.
Tampoco olvide colocar esto muebles lejos del calor directo.
Zapatos y bolsos de cuero
Para estos, casos, lo primero que debería hacer luego de comprarlos, y durante los primeros usos, es aplicarles un buen spray protector.
Si lo que desea es darles brillo, primero deberá enjugar el cuero con una esponja que contenga un limpiador de aceite, el cual se puede conseguir en las buenas zapaterías.
En el caso específico de la limpieza de zapatos, es recomendable que este mantenimiento se realice de forma regular, con ceras de zapatos, la cual no solo limpiará sino que también mantendrá el color del calzado, y cubrirá también algunas marcas y resquebrajaduras.
Si los zapatos, inexorablemente se mojan mucho, por ejemplo en un día de lluvia, déjelos secarse naturalmente, llenándolos también con papel de diario, para ayudar a mantener su forma.
Charol
En principio, tenga en cuenta que si el charol permanece en espacios muy fríos, el mismo se agrietará y resquebrajará, lo cual constituirá un daño permanente. Por eso, será muy importante que lo guarde o use en climas relativamente templados.
para su buen mantenimiento, es importante que limpie periódicamente el polvo con una tela suave, ya que de otra forma el mismo se verá lánguido y sin vida.
Si la prenda es utilizada sólo en ocasiones especiales, como una fiesta o compromiso, sería importante que le aplique de vez en cuando una jalea de petróleo por todas partes, (pero, claro, lo enjuague antes de su uso).

FUENTE: http://www.psicofxp.com/forums/como-hago.197/117548-limpieza-correcta-prendas-y-muebles-cuero.html#post1168083

domingo 17 de mayo de 2009

ESPECIALISTA EN MUEBLES



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lunes 4 de mayo de 2009

CUIDADO DE MUEBLES DE CUERO


Los muebles de cuero son, en la mayoría de los casos, el elemento decorativo más elegante de la casa. Este mobiliario de noble material, a pesar de ser muy duradero, requiere mayor cuidado que los muebles de tela y un mantenimiento especial. Acá le brindamos algunas recomendaciones sencillas que le ayudarán a mantener en buen estado estos preciados muebles.

El mobiliario de cuero no debe exponerse directamente al sol ni a fuentes de calor, ya que este tipo de piel pierde humedad con las altas temperaturas y tiende a resecarse.

Es necesario evitar que estos muebles contengan polvo, ya que podrían introducirse en las pequeñas ralladuras.

Para la limpieza habitual se utiliza un paño húmedo muy suave, preferentemente de microfibras. En caso de muebles de cuero de colores claros, es indispensable emplear paños blancos.

Algunos tipos de cuero se pueden limpiar fácilmente. Pero hay otros que no resisten las sustancias limpiadoras. Los cueros sin acabado o los que no tienen pigmentación están más desprotegidos. Es posible aplicarles una crema protectora de muebles de cuero, que es una película invisible que dura algunos meses y protege muy bien este material.

Los expertos aconsejan darle una capa extra de mantenimiento, porque la protección que le proporcionan en la fábrica es dispareja.

En caso de que caiga algún líquido sobre la superficie hay que limpiar rápidamente con una toalla seca .

Para manchas más profundas y resistentes debemos recurrir a una operación más larga que implica preparar una mezcla jabonosa de agua con champú para cabello y frotar ligeramente todo el mueble con un paño humedecido muy escurrido, tratando de que no queden manchas por cambio de color en el cuero.

Tampoco se debe pasar la aspiradora o los cepillos con cerdas duras, ya que pueden rallar la piel.

El cuero, como cualquier piel, requiere humectación. Por ello es necesario aplicarle cada mes un poco de la crema humectante que usan las mujeres para la cara o el cuerpo, en caso de que el cuero se encuentre muy seco y no desee que quede brilloso. También se le aplica en algunos casos una cera neutral. No se aconseja mezclar los dos productos al mismo tiempo. Use una vez la crema y otra la cera.

Para este tipo de piel hay que evitar usar aceites, productos con solventes o amoníacos, porque pueden dañar el cuero de manera irreversible.

Si su mueble presenta ralladuras leves o manchas de tintas, nada mejor que eliminarlas con un borrador de goma.

Cuando el cuero presenta grietas o rajaduras más profundas por el uso, significa que requiere una intervención mayor, y esto implica pintar los intersticios con un pincel fino de pelo de marta con óleo o esmalte. Es un trabajo muy fino, propio de un restaurador.

Muchas veces se prefiere conservar las rajaduras en los muebles, ya que le dan un aspecto antiguo y un toque especial.

Cuando el cuero está despellejado, se pega con cola, luego se le da color y se termina con una capa de cera.

Según Jaime Liébana, coleccionista de arte popular, los muebles antiguos, como los baúles, que son repujados, se humedecen por atrás, y por lo tanto requieren un proceso de restauración muy elaborado que implica descoser el mueble y necesita de la intervención obligatoria de un especialista.

lunes 30 de marzo de 2009

CUIDE SUS ALFOMBRAS



El cuidado correcto de las alfombras


En Alfombras y Textiles, sabemos que el cuidado y mantenimiento de las alfombras es motivo de preocupación, especialmente para las amas de casa. Además nos interesa tener clientes satisfechos que disfruten, por muchos años, la alta calidad de nuestros productos.

Las alfombras son fabricadas con fibras sintéticas: nylon, poliéster, polipropileno. Especialmente, las características e inmejorable calidad de las dos últimas facilitan su limpieza y mantenimiento. Por ejemplo, en la mayoría de las alfombras residenciales se utilizan fibras poliéster porque resultan idóneas para el uso y los cuidados hogareños.

Mantener la belleza de las alfombras e incrementar su durabilidad requiere un poco de atención y seguir reglas simples para su cuidado:

* Evitar la acumulación de polvo o tierra.
* Aspirarlas periódicamente.
* Remover las manchas inmediatamente, o en cuanto sea posible.

Evitar la acumulación de polvo o tierra
Para formular planes sencillos de mantenimiento, sugerimos dos maneras de establecer un control adecuado del estado de las alfombras, conforme con la intensidad del tráfico al qué estén sometidas y con el grado de suciedad que llegara a presentarse.

Control según el tráfico

Áreas de tráfico nulo: donde los muebles cubren el piso, no circula sobre la alfombra; pero sí se filtra polvo o tierra, y

Áreas de tráfico ligero: circulación escasa durante el día, espacios poco transitados (salas, comedores, privados, etcétera). Requieren:
Aspirar: Una vez por semana.
Recuperación del hilo: Cada 4 meses.
Desmanchar: Cada vez que sea necesario.
Limpieza profesional: Anual.

Áreas de tráfico medio: circulación frecuente durante el día (recámaras, oficinas, etc.). Requieren:
Aspirar: Dos veces por semana.
Recuperación del hilo: Cada dos meses.
Desmanchar: Cada vez que sea necesario.
Limpieza profesional: Cada 6 meses.

Áreas de tráfico alto: circulación muy frecuente o constante durante el día (salas de televisión, escaleras, pasillos, etcétera). Requieren:
Aspirar: Diario.
Recuperación del hilo: Cada mes.
Desmanchar: Cada vez que sea necesario.
Limpieza profesional: Cada 4 meses.

Control acorde con el grado de suciedad

Implica una apreciación visual del estado que guardan las distintas áreas alfombradas. El tráfico intenso, las deficiencias en el mantenimiento, el contacto con animales domésticos, el exceso de polvo, la contaminación del aire, las tolvaneras, etc., contribuyen a ensuciar las alfombras.

Suciedad ligera: la alfombra se ve razonablemente nueva o muestra poco uso; las manchas son escasas o tenues; no se notan líneas de tráfico o circulación al comparar las distintas áreas, y no se aprecian cambios de color. Mantenimiento recomendado:
Aspirar periódicamente, según la intensidad del tráfico.
Desmanchar sistemáticamente.

Suciedad moderada: la alfombra muestra cambios de color, textura, sombreado de la fibra, o pérdida de brillo, en accesos y líneas de tráfico o circulación; hay manchas abundantes o notables, y la alfombra ha perdido la apariencia de nueva. Mantenimiento recomendado:
Aspirar periódicamente, según la intensidad del tráfico.
Desmanchar sistemáticamente.
Recuperación del hilo.

Suciedad excesiva: la alfombra muestra cambios evidentes de color y apariencia; hay manchas excesivas o intensas; las líneas de tráfico y los accesos resaltan drásticamente con relación a las áreas circunvecinas; el aspirado insuficiente o el mantenimiento inadecuado o deficiente han propiciado la distorsión y deformación del hilo.

Acciones básicas de mantenimiento

Levantar basura: recoger aquellos elementos u objetos que no se adhieren a las alfombras (pedazos de papel o de comida, colillas de cigarrillos, hilos, etc.)
Debe hacerse diariamente.

Recuperación del hilo: levantar el hilo de las alfombras para que vuelva a su posición y estado originales, eliminando las marcas que dejan las patas de los muebles o apelmazamiento causado por el tráfico intenso (pasillos, accesos, escaleras, etc.) Se logra de la siguiente manera: se suspende una plancha de vapor a unos 7 centímetros por arriba de la parte de alfombra afectada, dejando que el vapor penetre en las fibras y levante el hilo; después, se "peina" el área con un cepillo de cerdas suaves. Si es necesario, se repite el proceso. Nunca toque la superficie de la alfombra con la plancha caliente.

Eliminación de manchas: remover las substancias (sólidas o líquidas) que se adhieren a las fibras de la alfombra.

Tratamiento de líneas de tráfico: es la limpieza profesional de las zonas que los técnicos especialistas denominan "áreas de acarreo" (donde las alfombras recogen el polvo de las pisadas; por ejemplo, en pasillos y en las entradas a casas u oficinas) y "áreas de embudo" (caracterizadas por un tráfico intenso o frecuente en espacios reducidos; por ejemplo, en los accesos de puertas y elevadores, en recibidores, en descansos de escaleras).

Limpieza general

La utilización de personal técnico y equipos especializados para la limpieza profesional de toda la alfombra, de pared a pared.

Para la limpieza profesional de las alfombras recomendamos, únicamente, el método a base de vapor (inyección-succión), o el de lavado en seco.



Aspirado periódico

El aspirado tiene como propósito remover la suciedad de la superficie y contribuir a la recuperación del hilo de las alfombras. Es el procedimiento esencial para su cuidado correcto. Aspirar diariamente las alfombras no las daña; sino que incrementa su duración. Si una alfombra no es aspirada periódicamente, las partículas de polvo o tierra penetrarán en el hilo y, junto con las impurezas del ambiente y los efectos del tráfico, formarán una capa de suciedad que aunque no sea visible, terminará por dañarla de manera irremediable. Recomendamos que inmediatamente después de la instalación de una alfombra nueva, y antes de circular sobre ella, sea aspirada para eliminar todos los residuos de fibrillas provocados por el rasurado de la alfombra cuando se le da, en la fábrica, el acabado final. El aspirado deberá hacerse de pared a pared, y en un solo sentido para que la alfombra quede "bien peinada" y no se aprecien sombras ni rayas. Vigile la eficacia de los aspirados subsecuentes: aparte con los dedos el hilo de la alfombra, en diferentes áreas, y observe si aún retiene polvo, tierra u otras partículas de suciedad. En caso necesario vuelva a pasar la aspiradora. Recuerde que conviene pasarla, según el tráfico, dos, cinco, o hasta ocho veces sobre la misma área y en diferentes direcciones. La última pasada se hará en una misma dirección para unificar el peinado. El aspirado eficaz es indispensable para el cuidado correcto y el mantenimiento profesional de las alfombras. Una aspiradora adecuada debe tener suficiente fuerza de succión para extraer las partículas y contribuir a levantar el hilo. El aditamento básico de succión debe contar con un cepillo giratorio transversal de cerdas suaves. Además, se requiere disponer de esquineros y aditamentos complementarios. Es necesario mantener siempre limpios los cepillos y demás elementos de succión. Conviene que el recipiente o bolsa para el polvo y basura nunca se deje llenar más allá de la mitad de su capacidad máxima. Antes de usar la aspiradora, levante y elimine las basuras grandes para evitar que tapen los conductos de succión. Las aspiradoras requieren de mantenimiento y limpieza periódicos y sistemáticos, para conservarlas en buen estado. Lea cuidadosamente el manual de instrucciones de la aspiradora. Utilizarla correctamente le brindará óptimos resultados.

Técnicas Correctas para Remover Manchas

Las alfombras, por la calidad de sus fibras, resisten a los distintos tipos de manchas dentro de rangos aceptables. Pero recordemos que ninguna alfombra es totalmente anti-manchas. Por eso, en esta sección, Alfombras y Textiles proporciona información útil para desmanchar alfombras. Remover manchas se facilita cuando se conoce la sustancia que las ocasionó; si se procede a eliminarlas de inmediato, o en cuanto sea posible, y se utilizan las soluciones o los productos químicos removedores apropiados. Lo contrario puede agravar el problema o dificultar el desmanchado. Insistir en la remoción inmediata de las manchas es importante; baste recordar, por ejemplo, que algunas substancias pueden decolorar las alfombras sin que esto sea evidente antes de una limpieza profesional. Las manchas suelen ser la causa de que las alfombras se vean más sucias de lo que, en realidad, estén. Además, hay que tener presente que ningún método de limpieza profesional será eficaz si no han sido removidas, previamente, todas las manchas.

Recomendaciones Generales

Si la sustancia que ocasionó la mancha es sólida, quite el exceso superficial con una cuchara o con una espátula; si es líquida, elimine el exceso absorbiéndolo con suficiente algodón, una esponja, o un trozo de tela absorbente.
Haga una prueba previa con la solución desmanchadora que vaya a utilizar. Escoja un área no muy visible de la alfombra (bajo un mueble, en una esquina, etc.).
Para remover la mancha utilice sólo materiales absorbentes que no se despinten o destiñan (tela blanca de algodón, toalla, esponja, etc.)
Aplique la solución desmanchadora, en pequeñas cantidades, sobre el material o tela que empleará para limpiar (remover) la mancha de la alfombra. Sólo el alcohol y otros removedores, como se señala más adelante, pueden ser aplicados directamente sobre la alfombra. Procure, siempre, no humedecer demasiado. No trate de quitar completamente la mancha en una sola aplicación. Aplique la solución las veces que sea necesario hasta que desaparezca la mancha.
Para que la mancha no se extienda, límpiela de las orillas hacia el centro.
Espere el tiempo necesario para que las soluciones químicas reaccionen y el desmanchado sea efectivo.
Seque en forma circular. No frote, porque puede distorsionar permanentemente el hilo de la alfombra.
Quite el exceso de la solución empleada enjuagando y secando. Cualquiera que haya sido la solución removedora usada, cuando la mancha haya desaparecido enjuague con agua y seque cuidadosamente.
Mientras más pronto se actúe para remover una mancha tanto mejor será el resultado que se obtenga.

Soluciones para la limpieza de manchas

Solución de detergente.

Los detergentes actúan en la parte húmeda de las manchas, lubricándolas y permitiendo eliminar la humedad. Conviene usar detergentes que una vez diluidos resulten neutros (PH=7) o aquellos especiales para alfombras. Hay detergentes con enzimas (proteínas complejas producidas por células vivas), que aceleran la eliminación de diversas substancias (especialmente las orgánicas) y resulta útiles para remover manchas de comida, leche, sangre, almidón, azúcar, pegamentos, etc. En su mayoría, son detergentes en polvo que deben ser disueltos en agua tibia antes de utilizarlos. Es prudente seguir instrucciones en disolución, temperatura y aplicación correctas. Una solución útil y sencilla se prepara disolviendo en una taza de agua una cucharada de detergente casero líquido. El procedimiento es simple: la solución de detergente se aplica siguiendo las recomendaciones generales antes enlistadas; se enjuaga con agua, para eliminar el detergente, y se seca cuidadosamente usando toallas o esponjas.


Solución para limpiar en seco (quitamanchas)

Son removedores como la gasolina blanca, el cloroformo o el tetracloruro de carbono, que actúan rápidamente disolviendo substancias aceitosas. Se aplican, primero, sobre el material o tela con que, después, se procede a limpiar la mancha de la alfombra. Estos solventes (volátiles e inflamables) deben ser usados con precaución.

Solución ácida (vinagre blanco)

La ligera acidez del vinagre blanco de mesa es suficiente. Primero, aplique la solución de detergente y enjuague con agua. Después, aplique el vinagre y vuelva a enjuagar con agua.

Alcohol

Se utiliza alcohol industrial desnaturalizado, aplicándolo directamente sobre la alfombra y secándolo con toallas. También debe ser usado con precaución.

Removedores de pintura, aceite o grasa

Son solventes no volátiles. Use sólo productos especiales de marcas de prestigio. Los puede adquirir en establecimientos dedicados a la limpieza profesional de alfombras, o en demostraciones domiciliarias organizadas por personas serias y responsables. Estos removedores pueden ser soluciones a base de aguarrás, u otras substancias adecuadas para desengrasar. Lea y siga, cuidadosamente las instrucciones del fabricante. Aplique, primero, el removedor sobre el material o tela que, luego, utilizará para limpiar la mancha de la alfombra. Después, utilice una solución para limpiar en seco (quitamanchas). Absorba y seque con toallas, para eliminar los excedentes del removedor y del quitamanchas.


Solución de amoniaco

Una cucharada de amoniaco diluido, para uso casero, se disuelve en una taza de agua. Esta solución se usa para impregnar una tela con la que, después se limpiará la mancha de la alfombra. Al final, se enjuaga con agua sola y se seca, como los demás casos.

Removedores de manchas curtidas

Son soluciones formuladas para quitar el azúcar y manchas persistentes. Su PH es ácido. En ocasiones se les agregan agentes blanqueadores para facilitar la limpieza de manchas cafés. Se recomienda su utilización en el hogar en lugar de la solución ácida.

Removedores de manchas proteínicas

Se usan para eliminar manchas de substancias como: sangre, comida, huevos, leche, vómito. Contienen enzimas para disolver proteínas.

Removedores de óxido

Generalmente contienen ácido hidrofluórico; aunque algunos están elaborados con base en el ácido fosfórico. Se venden en recipientes de plástico, ya que el ácido hidrofluórico es altamente corrosivo. Para aplicarlos se requiere usar guantes y hacerlo con extremo cuidado. Se utiliza para remover sustancias como goma de mascar ó cera. Conviene realizar una prueba previa, para evitar posibles cambios de color. Se pueden aplicar unas gotas directamente sobre la mancha. Hay que esperar unos minutos y, luego, frotar suavemente.

Removedores de goma de mascar

Sirven para quitar substancias como: chicle, cera, chapopote. El gas freón que contienen permite congelar la sustancia y, después, levantarla con una cuchara o con una espátula. La presentación en aerosol ayuda a esparcir el producto

Solución húmeda-seca

Se aplica para eliminar manchas de substancias que contengan agua y aceite, o sobre manchas de origen desconocido. Son removedores solubles tanto en agua como en solventes volátiles, de manera que facilitan el enjuagado y la limpieza final de las manchas.

*Enfríe con hielos, raspe el exceso duro con una cuchara y aplique la solución para limpiar en seco.
**Aplique primero aguarrás, en lugar de alcohol.
***El removedor de esmalte (acetona), puede ser usado, pero no debe ser aceitoso ni contener lanolina

FUENTE: http://www.alfombrasytextiles.com.mx/alfombras/mantenimiento.htm

viernes 27 de febrero de 2009

LAVADO DE ALFOMBRAS Y MUEBLES


LAVADO DE MUEBLES Y ALFOMBRAS HECHO POR ESPECIALISTA.
TRABAJO ABSOLUTAMENTE MINUCIOSO HECHO A MANO. SE UTILIZA SHAMPOO ESPECIAL PARA QUITAR SUCIEDAD Y GRASA.
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15 AÑOS DE EXPERIENCIA
CITAS AL TLF 365-5524
CEL.997755317

TIPOS DE ALFOMBRAS



¿Qué tipo de alfombra escoger?

Durante siglos, la alfombra fue no sólo un elemento más de la decoración o un objeto de arte hábilmente confeccionado, sino auténtico medio de expresión cultural de las grandes tribus nómadas y sedentarias que habitaron las inmensas regiones que se extienden desde el Asia Menor hasta el Extremo Oriente y desde el Cáucaso hasta el Golfo Pérsico.

La alfombra asume un papel primordial en la decoración actual, pues los elementos son mucho más simples y se tiende a combinar con sus dibujos o colores para crear armonías complementarias. Puede elegirse entre las orientales clásicas y las occidentales de diseño. Por su concepto libre de composición, su noble textura y su armonía tonal, unas y otras constituyen verdaderas obras de arte, de belleza insuperable.

Revestimientos para la casa

La próxima vez que desee comprar materiales de revestimiento para la casa o una habitación, tales como papeles, telas, tipos de suelos, etc., tome en cuenta que no deben ser demasiado numerosos, para evitar que se estorben mutuamente.

Los muebles se ajustarán a estos materiales de revestimiento tratando de aumentar su valor decorativo y adaptándolos a la vez a las necesidades y usos de cada habitación. Hay que cuidar, asimismo, que la aplicación de dicho material corresponde a la habitación en que se coloca.

Respecto a las alfombras hay un mundo de diseños, categorías, usos y calidad decorativa. Para saber mejor cuál escoger según el cuarto que se desea decorar, presentamos un pequeño resumen de las características básicas de cada variedad, que le servirán para determinar su practicidad, adecuación al ambiente y grado decorativo, a la hora de decidirse a comprar.

La diferencia entre alfombras y moquetas

Alfombras: son revestimientos textiles que recubren total o parcialmente el suelo de una habitación. Están constituidas principalmente por un soporte, especie de tela gruesa tejida en algodón o yute, y un terciopelo o parte superior, obtenido pro la implantación vertical de fibras textiles en el soporte.

Moqueta: Son alfombras continuas, tejidas mecánicamente, en las que se distinguen dos tipos: de lana y sintéticas.

Tipos básicos según su material

1. Alfombras y moquetas de lana

Aspecto y color: Diferentes anchuras, tejidos más o menos gruesos, rizados o lisos, con o sin suela de plástico o látex. Gama de colores muy amplia. Existen con dibujos.

Uso: Las alfombras se extienden o se adhieren sobre un suelo liso, con o sin arpillera. Se pegan en paredes y techos. Habitaciones recomendadas: cuarto de estar, dormitorios, pasillos.

Asociación decorativa: Las alfombras combinan bien con todos los materiales. Sólo importa el color.

Calidad y mantenimiento: Protegen muy bien del frío y del ruido. Muy buen envejecimiento. Desgaste medio. Mantenimiento fácil. Se limpian bien.

2. Alfombras de pelo de vaca, de camello, etc.

Aspecto y color: Diferentes anchos, tejido más o menos grueso, rizado o liso, con o sin suela de plástico o látex. Gama de colores más reducida que la moqueta de lana.

Uso: Igual utilización que la moqueta: Paredes, suelos y techos.

Asociación decorativa: Se comporta como la moqueta al combinarse.

Calidad y mantenimiento: Protege medianamente del frío y del ruido. Buen envejecimiento. Desgaste más rápido que la de lana. Mantenimiento fácil. Se limpia bien.

3. Alfombras tejidas en algodón

Aspecto y color: Con mayor frecuencia, de poca anchura, rizadas o lisas, con o sin suela de plástico o látex. Buena gama de colores.

Uso: Igual utilización que la moqueta.: Paredes, suelos y techos.

Calidad y mantenimiento: Iguales cualidades que las alfombras de pelo animal.

4. Alfombras tejidas con celulosa, poliamida, acrílicos

Aspecto y color: Diferentes anchos y tejidos, rizados o lisos; con o sin suela de plástico o látex. Gama de colores muy amplia. Numerosos tonos vivos.

Uso: Igual utilización que la moqueta: Paredes, suelos y techos.

Asociación decorativa: Combina como las moquetas.

Calidad y mantenimiento: Protege bien del frío y del ruido. Buen envejecimiento. Desgaste muy reducido. Mantenimiento fácil. Se quema fácilmente con las cenizas del cigarrillo.

5. Alfombras "tufting" o de mecha

Aspecto y color: La mayoría de las veces, a base de fibras sintéticas recibidas en una suela de látex. Importante gama de tonos.

Uso: Se adhieren sobre suelos lisos, paredes y techos. Recomendadas para habitaciones de niños.

Asociación decorativa: Combinan bien con los mismos materiales que la moqueta.

Calidad y mantenimiento: Protegen medianamente del frío y del ruido. Envejecimiento normal, desgaste más rápido que las alfombras tejidas. Mantenimiento muy fácil.

6. Alfombras de fieltro y grapadas

Aspecto y color: Compuestas de fibras sintéticas comprimidas. Gama reducida de tonos. Existen con dibujos.

Uso: Se adhieren sobre suelos lisos, paredes y techos. Habitaciones recomendadas: cuartos de estar y pasillos.

Asociación decorativa: Evítese su combinación con revestimientos murales demasiado lujosos, tejidos de seda o de lana. Se mezclan bien con papel pintado.

Calidad y mantenimiento: Protegen medianamente del frío y del ruido. Buen envejecimiento. Desgaste muy reducido. Mantenimiento fácil.

7. Alfombras tejidas con fibras vegetales, coco, yute, sisal

Aspecto y color: Diferentes anchuras; con o sin suela de látex. Gama reducida de colores.

Uso: Se extienden o se adhieren sobre suelos lisos; se pegan a paredes y techos. Propias para ambientes sencillos y sin contrastes. Habitaciones recomendadas: cuartos de estar.

Asociación decorativa: Van bien con todos los materiales. Ideal para ambientes más naturales.

Calidad y mantenimiento: Protegen poco del frío y del ruido. Envejecimiento normal y desgaste medio. Mantenimiento delicado.

FUENTE: http://www.buenvivir.org/hogar/alfombra.htm